La depuración de aguas es un tema fundamental para una ciudad sostenible, y sin ella nunca podrá alcanzar esta denominación. Los pricipales motivos que refuerzan esta afirmación son:

Protección de la salud pública: La depuración de aguas es fundamental para proteger la salud pública. Las aguas residuales pueden contener microorganismos patógenos y sustancias químicas tóxicas que pueden ser perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente. Si las aguas residuales no se tratan adecuadamente, pueden contaminar los ríos, lagos y acuíferos, lo que puede afectar la calidad del agua potable y la salud de las personas que la consumen.

Conservación de los recursos hídricos: La depuración de aguas también es importante para la conservación de los recursos hídricos. El agua es un recurso limitado y valioso, y su uso sostenible es fundamental para garantizar su disponibilidad a largo plazo. La depuración de aguas permite reutilizar el agua tratada para riego, lavado de vehículos, entre otros usos, lo que reduce la demanda de agua fresca y ayuda a conservar los recursos hídricos.

Cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible: La depuración de aguas es un elemento clave para cumplir con los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU. El objetivo número 6 de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible se enfoca en garantizar la disponibilidad y gestión sostenible del agua y el saneamiento para todos. La depuración de aguas es una medida necesaria para lograr este objetivo y contribuir a la sostenibilidad ambiental de una ciudad.

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La depuración de aguas residuales y la sostenibilidad

La depuración de aguas residuales consiste en aplicar unos tratamientos, fisicos, quimicos y biologicos al agua bruta para eliminar y retirar impurezas y agentes contaminantes. Este tratamiento se realiza antes de devolver el agua residual al medio ambiente o reutilizar parte de esta agua para su uso en la ciudad.

El objetivo es obtener un agua apta para su reutilización en diversos ámbitos, que no están relacionados con el consumo humano. Según la OMS, aunque se mejore la calidad del agua no es potable, ya que puede transmitir virus y bacterias. Gracias a los tratamientos realizados por las depuradoras se consigue una mejor gestión de este recurso primario, se protege el medio marino, se mejora la salud de las personas y se conserva la biodiversidad del entorno.

El agua residual se depura cuando se le realiza un tratamiento basado en una serie de procesos específicos, para eliminar agentes contaminantes físicos, químicos y biológicos y diferenciar claramente el agua limpia de los residuos sólidos. La depuración de aguas residuales tiene como objetivo eliminar los desperdicios, grasas y aceites flotantes, así como arenas y todos aquellos elementos gruesos que pueda contener el agua, eliminar los materiales decantables orgánicos e inorgánicos, eliminar la materia orgánica biodegradable disuelta en el agua y estabilizar y disponer de los fangos extraídos en estos procesos.

Procesos de depuración a agua residual

Primero se realiza un pretratamiento para eliminar los cuerpos más voluminosos a través del desbaste (separación de los elementos sólidos del agua residual) el desarenado (la eliminación de arenas, gravas o partículas más grandes, de materias minerales y de otros elementos no orgánicos) y el desengrasado (que sirve para eliminar aquellas partículas de baja intensidad, tales como aceites, espumas o grasas, que quedan suspendidas en la superficie.

Después se pasa al tratamiento primario, en el que se reducen los sólidos en suspensión, así como la demanda bioquímica de oxígeno, ya que una parte de los sólidos está constituida por materia orgánica. Este tratamiento se lleva a cabo por distintos procesos como es la sedimentación o decantación primaria (en el que las partículas más grandes se depositan en el fondo de los decantadores y el tratamiento físico-químico, para provocar la aglomeración de partículas coloidales).

Después se pasa a un tratamiento secundario, el cual reduce la materia orgánica en las aguas residuales y que está basado en procesos biológicos como son los fangos activos (en el cual el agua residual se estabiliza biológicamente en balsas de activación o tanques, que tienen cultivo bacteriano disperso en forma de flóculos, alimentado con el agua que hay que depurar por oxidación bológica). Posteriormente se separa el agua de los fangos.

Todos estos procesos no serían posibles sin las depuradoras compactas biológicas, que son las que se ocupan de llevar a cabo todo el tratamiento de una forma profesional y segura. En Aquatreat contamos con diversas soluciones para tratar de forma adecuada las aguas residuales, de todas aquellas pequeñas poblaciones sin acceso a una red de saneamiento.

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