Los fangos de depuradora, subproducto del tratamiento de aguas residuales, representan un desafío ambiental debido a su manejo y disposición. Investigadores de la Universidad Tecnológica de Nanyang (NTU) en Singapur desarrollaron un proceso innovador para convertir estos residuos en hidrógeno verde y proteína unicelular para alimentación animal.

Nature Water ha publicado un artículo sobre cómo producir hidrógeno con fango de depuradoras de aguas residuales. El método combina procesos mecánicos, químicos y biológicos impulsados por energía solar, optimizando la recuperación de recursos frente a tecnologías convencionales. La creciente urbanización, según la ONU, aumentará la generación de fangos, que actualmente supera los 100 millones de toneladas anuales, según UN-Habitat. También puede servir para reducir la huella de carbono en agricultura y ganaderia.

Los fangos contienen metales pesados y patógenos, lo que complica su tratamiento. POr otro lado, los métodos tradicionales como la incineración y el vertido generan emisiones y consumen altos niveles de energía.

Fases para producir hidrógeno con fango de depuradora

La propuesta de NTU aborda estos problemas mediante un enfoque en tres fases:

Separación de materiales: Se aplican procesos mecánicos y químicos para eliminar metales pesados y extraer compuestos orgánicos.

Transformación electroquímica: Mediante energía solar, los compuestos orgánicos se convierten en ácido acético e hidrógeno, útil como vector energético.

Conversión biológica: Bacterias activadas por luz transforman los nutrientes en proteína unicelular para la industria alimentaria.

El método de NTU muestra un alto rendimiento: recupera el 91,4% del carbono orgánico de los fangos y convierte el 63% en proteína unicelular, superando técnicas como la digestión anaeróbica. Además, alcanza un 10% de eficiencia energética y produce hasta 13 litros de hidrógeno por hora. Esta cifra representa un 10% más eficiente en métodos convencionales.

En términos ambientales, reduce las emisiones de carbono en un 99,5% y el consumo energético en un 99,3%, eliminando metales pesados sin residuos secundarios.

Si bien los resultados en laboratorio son prometedores, la escalabilidad del método en plantas de tratamiento requiere evaluación. Factores como el coste del proceso electroquímico y la adaptación a infraestructuras existentes demandan estudios adicionales y una inversión significativa.

Declaraciones

Sobre el futuro del proyecto, Zhao Hu, investigador de la Escuela de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de NTU, aseguró: “Esperamos que nuestra propuesta demuestre la viabilidad de gestionar los desechos de manera sostenible y transforme la percepción del fango residual, considerándolo no como un desperdicio, sino como un recurso valioso para la producción de energía limpia y alimentos sostenibles”.

Según Li Hong, profesor asociado de la Escuela de Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de NTU, este método “transforma los desechos en recursos valiosos, reduciendo el daño ambiental mientras se generan energía renovable y alimentos sostenibles”.

Zhou Yan, profesor de la Escuela de Ingeniería Civil y Ambiental de NTU, destacó el potencial del proyecto al afirmar que “nuestro proceso demuestra cómo podemos abordar múltiples desafíos a la vez, convirtiendo un residuo difícil de manejar en energía limpia y proteína nutritiva”.