La contaminación del aire por polvo en suspensión se refiere a la alteración de la composición natural de la atmósfera debido a la entrada en suspensión de partículas, ya sea por causas naturales o por la acción del hombre (causas antropogénicas). Las partículas en suspensión pueden ser de diferentes tamaños y composiciones, como polvo, polen, hollín, humo y pequeñas gotas.

Estas partículas pueden ser perjudiciales para la salud, especialmente las partículas de tamaño muy reducido que pueden penetrar en los pulmones. La normativa y los métodos de muestreo se centran en el tamaño de las partículas, ya que resulta ser el principal factor limitante para la mayor o menor penetración en las vías respiratorias.

Las redes de control llevan a cabo la determinación de aquellas partículas de menos de 10 µm de diámetro, denominadas PM10, que son las que presentan una mayor capacidad de acceso a las vías respiratorias y por lo tanto mayor afección a las mismas.

El caso de contaminación aire polvo suspensión en Valencia

Hace un año que se detectó una contaminación del aire por polvo en suspensión en determinadas zonas de Valencia. Durante el día de ayer los ciudadanos advirtieron una una baja visibilidad motivada por polvo en suspensión. Varios indicadores meteorológicos avanzan que el fin de semana una nueva lengua de polvo puede afectar al territorio valenciano.

Cada día es más habitual ver fenómenos contaminación atmosférica. En ese caso fue una intrusión sahariana. Este concepto se refiere a masas de aire que llegan procedentes del norte de África y que contienen una gran cantidad de partículas en suspensión en su mayoría de origen natural. Se originan por tormentas de arena en el Sahara que consiguen elevar a la atmósfera grandes cantidades de polvo y arena que pueden ser transportadas a largas distancias por el viento.

Como efecto inmediato y en función de su densidad, produce una disminución en mayor o menor medida de la visibilidad y la aparición de molestias en ojos, nariz y garganta. Si es persistente o abundante, al cabo de unos días suelen aparecer otros síntomas como broncoespasmos, crisis respiratorias y asma. Su desaparición está condicionada por los cambios en la presión atmosférica, que puede dar origen al viento o a la lluvia.

contaminación del aire

Los efectos de la contaminación del aire por polvo en suspensión

La contaminación atmosférica resta 2,2 años a la esperanza de vida media mundial. Esta es la conclusión de un informe publicado esta semana por el Energy Policy Institute de la Universidad de Chicago (Estados Unidos).

Durante el primer año de la pandemia de COVID-19, muchas industrias pararon o redujeron su ritmo de producción. Sin embargo, la media anual de contaminación por partículas (PM2,5) en todo el mundo se mantuvo prácticamente sin cambios respecto a los niveles de 2019.

Cada vez hay más pruebas que demuestran que la contaminación del aire, incluso cuando se experimenta en niveles muy bajos, perjudica la salud humana. Esto ha llevado recientemente a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a revisar su directriz (de 10 ug/m3 a 5 ug/m3) para lo que considera un nivel seguro de exposición a la contaminación por partículas, lo que sitúa a la mayor parte del mundo (el 97,3% de la población mundial) en la zona insegura.

«Sería una emergencia mundial si los marcianos vinieran a la Tierra y rociaran una sustancia que hiciera perder más de 2 años de esperanza de vida a la persona media del planeta. Es una situación similar a la que se da en muchas partes del mundo, salvo que somos nosotros los que rociamos la sustancia, no unos invasores del espacio exterior», ha reflexionado uno de los autores del trabajo, Michael Greenstone.

La contaminación de la calidad del aire debida a partículas

El informe celebra que las «fuertes medidas» contra la contaminación atmosférica en Estados Unidos y Europa han reducido «significativamente» la contaminación por partículas. Pero también advierte de que los nuevos datos sobre el efecto de incluso los niveles bajos de contaminación en la salud revelan que ahora Estados Unidos y casi todos los países Europa [el 92,8% (frente al 7,6%) y el 95,5% (frente al 47,2%), respectivamente] no cumplen las nuevas directrices de la OMS.

De hecho, estos investigadores apuntan que si la contaminación se ajustara a los parámetros la OMS, podrían ahorrarse 68 millones de años de vida en Estados Unidos y 527 millones en Europa. En concreto, los mayores beneficios se concentrarían en zonas como el condado californiano de Mariposa, amenazado por los históricos incendios forestales de los últimos años, y Europa del Este.

La región con mayor visibilidad de los efectos

En cuanto al sur de Asia, el informe apunta que «en ninguna región del mundo es más visible el impacto mortal de la contaminación». En esta zona, no obstante, se produce «más de la mitad de la carga de pérdida de vida por la contaminación».

Calculan que sus residentes pierdan unos 5 años de vida de media si persisten los altos niveles actuales de contaminación, y más en las regiones más contaminadas. Desde 2013, alrededor del 44% del aumento de la contaminación en el mundo ha procedido de la India, de acuerdo con este informe.

Al igual que el sur de Asia, se considera que casi todo el sudeste asiático (99,9%) tiene ahora niveles inseguros de contaminación, con un aumento de la contaminación en un solo año de hasta el 25% en algunas regiones. Por ello, estiman que los residentes que viven en las zonas más contaminadas del sudeste asiático, en las regiones que rodean las ciudades de Mandalay, Hanoi y Yakarta, pierdan entre 3 y 4 años de esperanza de vida por término medio.

Menor foco de contaminación y daños similares

Del mismo modo, alertan de que casi toda (más del 97%) la zona de África Central y Occidental se considera insegura según las nuevas directrices de la OMS. Estos expertos concluyen que quienes viven en las zonas más contaminadas pueden esperar que su vida se reduzca hasta 5 años de media.

«La contaminación atmosférica es ahora una amenaza para la salud en África Central y Occidental tan importante como las conocidas enfermedades mortales del continente, como el VIH/sida y la malaria, ya que se espera que el uso de combustibles fósiles aumente», recoge el documento.

El mayor potencial de mejora

El trabajo también dedica un extenso apartado al caso de China, cuyos residentes podrían ganar 2,6 años de esperanza de vida de media si el país cumpliera las directrices de la OMS. En cualquier caso, el informe señala que el país «ha reducido drásticamente su contaminación año tras año desde que impuso una ‘guerra contra la contaminación’ en 2013».

El año 2020 no fue una excepción para China. La contaminación se redujo en casi un 40% entre 2013 y 2020, añadiendo unos 2 años a la esperanza de vida media, y en aproximadamente un 9% de 2019 a 2020.

«Mientras que gran parte del mundo ha visto un aumento de la contaminación en los últimos años, la contaminación mundial ha disminuido debido enteramente al impacto de China desde 2013. Sin el importante descenso de la contaminación de China, la contaminación media mundial habría aumentado en ese tiempo», concluye el documento.

Fuente: Energy Policy Institute