La minería española no sólo es una fuente económica importante, sino también un pilar estructural para la transición energética. La minería en España continúa consolidándose como un eje clave para la economía y la transición energética. Según la Estadística Minera 2024 del MITECO, el valor de la producción minera alcanzó 3.628 millones de euros. Este logro demuestra el papel estratégico que desempeña el sector. Además, representa más del 50% de la producción minera de la UE.
La minería española lidera la producción de varios minerales críticos. Entre ellos destacan el cobre, zinc, magnesita, y yeso. También es líder en fluorita y piritas. Estos recursos son esenciales para la transición ecológica y la economía digital. Además, España es un actor clave en la provisión de minerales estratégicos para la UE.
La producción de cobre concentrado aumentó significativamente. En 2024, se contabilizaron casi 220.000 toneladas, un 11% más que el año anterior. Asimismo, el valor de la producción subió un 16%. Estos datos reflejan un crecimiento sostenido del sector. Todo esto gracias a la creciente demanda global, especialmente por tecnologías verdes.
El empleo en la mineria española
El empleo directo en 2024 fue de casi 27.000 asalariados. Esta cifra marca un nuevo máximo histórico desde 2012. Aunque en 2022 se emplearon más de 38.000 personas, esta reducción se debe a una realineación industrial. El sector ha pasado de una lógica de alto empleo hacia una más intensiva en reducción de costes.
Las exportaciones españolas de minerales alcanzaron los 2.264 millones de euros. Esto supuone una subida del 14% respecto a 2022. Los principales destinos fueron Alemania, India y Países Bajos. no obstante, también crecieron las exportaciones hacia China. Estos datos reafirman el peso del sector en el comercio exterior.
Además, el sector sigue avanzando hacia la sostenibilidad. Gracias a los Fondos Next Generation, se han lanzado 110 proyectos de rehabilitación. Estos proyectos buscan recuperar paisajes postmineros y generar nuevas oportunidades económicas. La mejora de infraestructuras también ha potenciado la actividad minera sostenible.



