Un equipo de científicos españoles ha logrado detectar por primera vez actividad hidrotermal en el volcán submarino Enmedio. Este descubrimiento se produjo a más de 1.600 metros de profundidad en la zona situada entre las islas de Tenerife y Gran Canaria. La evidencia de estos fluidos calientes y cargados de minerales aporta datos fundamentales para mejorar la comprensión del vulcanismo submarino en el archipiélago canario. Este hallazgo subraya la importancia de seguir explorando los fondos marinos de la región.
La actividad hidrotermal se refiere al fenómeno geológico por el cual el agua de mar se infiltra en las grietas del lecho marino. Sucede cerca de zonas de actividad magmática. Allí, el agua se calienta a altas temperaturas y reacciona químicamente con las rocas, disolviendo metales y otros compuestos. Este fluido enriquecido asciende luego al fondo marino, donde al mezclarse con el agua fría del océano, precipita minerales que forman depósitos visibles, conocidos como chimeneas o fuentes hidrotermales. Estos sistemas sustentan ecosistemas únicos. Son clave para estudiar procesos geoquímicos y la posible formación de recursos minerales en el subsuelo oceánico.
Similitudes en la actividad hidrotermal en Tenerife y Yelowstone
La geología moderna ha demostrado que los sistemas volcánicos, a pesar de estar separados por miles de kilómetros, comparten mecanismos fundamentales que permiten a la comunidad científica anticipar comportamientos de riesgo. En este contexto, la actividad hidrotermal observada en la isla de Tenerife y los fenómenos térmicos registrados recientemente en el Parque Nacional de Yellowstone representan dos casos de estudio esenciales para comprender la dinámica de los reservorios magmáticos profundos.
Aunque Yellowstone es mundialmente conocido por su naturaleza de supervolcán y Tenerife por ser un estratovolcán de intraplaca, ambos sistemas utilizan el agua subterránea y las emisiones de gases como un sistema de mensajería sobre el estado de su magma. Es necesario aclarar que, en términos geológicos estrictos, Yellowstone no ha experimentado erupciones magmáticas recientes, pero sí ha registrado un incremento en las explosiones hidrotermales.
Monitorización de los sistemas
La relación científica entre ambos emplazamientos reside en el estudio de la deformación del terreno y el flujo de calor. Cuando el magma asciende, la presión sobre el sistema hidrotérmico aumenta, provocando lo que los expertos denominan agitación volcánica o unrest. En Yellowstone, el reciente estallido de cuencas hidrotermales ha recordado la potencia de estos sistemas. Mientras que en Tenerife, el aumento puntual de la sismicidad de baja magnitud subraya la importancia de monitorizar cómo el calor magmático interactúa con el agua subterránea.
Para las autoridades y las empresas españolas, especialmente en sectores como el turismo y la protección civil, entender esta correlación es vital. La experiencia obtenida en la monitorización de sistemas de alta energía como Yellowstone aporta modelos matemáticos que se aplican en Canarias para distinguir entre una crisis puramente hidrotermal, que puede resolverse sin salida de lava, y una reactivación magmática real.



