Las ciudades sostenibles son una tendencia en Europa, y cada vez son más las urbes que se suman a esta iniciativa. Tal vez las tres ciudades sostenibles en Europa, que más destacan son:
Copenhague, Dinamarca, es una de las ciudades más sostenibles de Europa y del mundo. La capital danesa ha implementado políticas y medidas para reducir su huella de carbono y convertirse en una ciudad con emisiones netas de carbono cero en los próximos años.
Una de las medidas más destacadas es la promoción del uso de la bicicleta como medio de transporte, lo que ha llevado a que el 62% de los habitantes de Copenhague utilicen este medio de transporte para desplazarse. Además, la ciudad ha implementado un sistema de energía renovable que abastece el 99% de la electricidad de la ciudad.
Otra ciudad sostenible destacada es Ámsterdam, Países Bajos. La capital holandesa ha invertido en mejorar su eficiencia energética y en modelos de economía circular para reducir el consumo de materias primas. Además, la ciudad ha implementado políticas para fomentar el uso de la bicicleta y reducir el tráfico de vehículos.
Frankfurt, Alemania, es otra ciudad que ha apostado por la movilidad en bicicleta y ha implementado políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La ciudad ha invertido en infraestructuras para bicicletas y ha implementado medidas para reducir el tráfico de vehículos.
A nivel mundial, encontramos más ciudades sostenibles que merece la pena destacar.
¿Qué tienen las ciudades sostenibles de Europa?
Las ciudades más sostenibles de Europa comparten puntos en común, que las distinguen y las hacen ejemplos a seguir en la transición hacia un futuro más verde. Estas características no solo mejoran la calidad de vida de los habitantes, sino que también contribuyen a la lucha contra el cambio climático.
Los indicadores observados que demuestran las ciudades sostenibles son comunes en la mayoria de estas grandes poblaciones. Los aspectos identificados que poseen estas ciudades sostenibles de Europa son los siguientes:
Neutralidad en carbono
Muchas de estas ciudades han establecido objetivos ambiciosos para alcanzar la neutralidad en carbono, reduciendo sus emisiones de gases de efecto invernadero y compensando el resto a través de proyectos de reforestación y energías renovables.
Transporte sostenible
Promueven el uso de transporte público limpio, bicicletas y vehículos eléctricos. También invierten en infraestructuras como carriles bici y estaciones de carga para fomentar el uso de transporte sostenible.
Gestión de residuos
Implementan sistemas avanzados de reciclaje y gestión de residuos, con el objetivo de convertirse en ciudades residuos cero. Esto incluye la separación de residuos en origen y la reutilización de materiales.
Calidad del aire
Trabajan continuamente para mejorar la calidad del aire mediante la reducción de contaminantes y la promoción de espacios verdes. Esto incluye la plantación de árboles y la creación de parques urbanos.
Economía circular
Fomentan prácticas de economía circular, donde los productos se diseñan para ser reutilizados, reparados y reciclados, minimizando el desperdicio y el uso de recursos naturales.
Acceso a servicios públicos
Aseguran que todos los habitantes tengan acceso a servicios públicos de calidad, como educación, salud y vivienda, promoviendo la igualdad social y el bienestar de la comunidad.
Innovación y tecnología
Incorporan tecnologías innovadoras para mejorar la eficiencia energética y la gestión de recursos. Esto incluye el uso de energías renovables, sistemas de iluminación inteligente y tecnologías de monitoreo ambiental.
Las 10 ciudades más sostenibles del mundo
Algunas ciudades modernas aplican las últimas tecnologías y logran importantes avances en la sostenibilidad.
Con este criterio y otros de sostenibilidad ambiental, hemos elaborado un ranking de ciudades, donde cuidan la sostenibilidad por encima de la media. En nuestra opinión estas son las ciudades más sostenibles del planeta:
Londres
Es uno de los más importantes centros financieros del mundo. Pero lo que le hace liderar este ranking no es solo el aspecto económico, un matiz muy importante y que incide directamente en la sostenibilidad, sino también la posibilidad de ofrecer empleo de calidad, facilidad para hacer negocios e investigación y desarrollo.
Además, todo esto beneficia al tercer criterio: el planeta. La capital y ciudad más poblada del Reino Unido constituye la mayor área urbana del país. Alberga más ‘startups’ y programadores que casi cualquier otra urbe en el mundo. Se trata de una ciudad bien posicionada en casi todas las dimensiones: obtiene el primer puesto en capital humano y proyección internacional, el segundo en gobernanza y planificación urbana, y se encuentra dentro de las diez primeras posiciones en las dimensiones de movilidad y transporte y tecnología. Su peor desempeño se ve reflejado en la dimensión de cohesión social.
Nueva York
En esta edición, Nueva York ocupa el segundo puesto del ranking global, por detrás de Londres, pero goza del liderazgo en las dimensiones de economía, movilidad y transporte y planificación urbana. Es una ciudad comprometida con un gran número de iniciativas como apoyo a los avances en descarbonización de las empresas.
La estrategia One NYC 2050 presenta el plan de trabajo para lograr este objetivo hacia el año 2050. Entre otros, el proyecto 80×50 plantea una reducción del 80 % de gases de efecto invernadero para entonces. Otro objetivo es llegar a cero desperdicios de la ciudad para el año 2030 (proyecto 0x30).
París
La Ciudad de la Luz está trabajando en el proyecto de arquitectura Paris Smart City 2050, en el que se planea construir edificios capaces de generar energías renovables, edificios bioclimáticos y de energía positiva para crear el perfil de una ciudad que represente el símbolo de la lucha contra el cambio climático. París es, junto con Londres, uno de los núcleos económicos más importantes de Europa.
Tokio
Japón desde el Protocolo de Kioto siempre ha tenido en mejorar los criterios de sostenibilidad en sus ciudades. Tokio es una ciudad con una considerable influencia tecnológica en el escenario global. Su concepto de ciudad inteligente ha virado con fuerza hacia la dimensión social en los últimos años. Se ha lanzado una iniciativa nacional conocida como Sociedad 5.0. Su objetivo es lograr una sociedad de próxima generación basada en datos, centrada en el ser humano y que utilice tecnología como la inteligencia artificial y el IoT.
Esta visión procuraría que todos los habitantes, con independencia de su ubicación, e incluidos los de edad avanzada de las zonas rurales, reciban los beneficios de la innovación y los avances tecnológicos.
Reikiavik
La urbe más poblada de Islandia, además de la capital del país, es una ciudad con fuentes de energía hidroeléctrica y geotérmica cien por cien renovables. Es un refernte mundial en términos de sostenibilidad energética y soluciones inteligentes.
Cuenta con un sistema de transporte eficiente. A través de una aplicación móvil brinda la posibilidad, a residentes y turistas, de buscar la ruta más eficiente para su recorrido. Esta actuación se ha traducido en un uso más intensivo del transporte público por parte de los residentes.
Copenhague
Junto con Reikiavik, Copenhague alcanza uno de los primeros puestos en lo que se refiere a bajos índices de polución y contaminación. Sin embargo, se encuentra en el número siete en gobernanza.
Es una de las ciudades más desarrolladas económica y medioambientalmente de toda la lista. Logra también un buen desempeño en tecnología y cohesión social.
Berlín
En lo que afecta a la movilidad y al transporte Berlín está en uno de los primeros puestos de la lista. Junto con ciudades como Madrid y Barcelona también presenta un buen desempeño en la dimensión de la protección del medioambiente. Sin embargo, en cuanto a proyección internacional no es una de las ciudades del mundo más destacadas.
Ámsterdam
Ámsterdam es una de las ciudades de la lista que mejor respuesta tienen para frenar el cambio climático. Con una extensión de 219 km2 y una población de 800.000 habitantes, decidió hace ya algunos años desarrollar un modelo de economía circular. Ya fue elegida en 2009 la primera ciudad europea inteligente debido a su distribución de urbanismo sin alterar sus principales recursos naturales.
Hong Kong
El proyecto Hong Kong Smart City Blueprint tiene como objetivo convertir a esta metrópolis en una ciudad sostenible de nivel mundial. Con él se persigue hacer uso de la innovación y la tecnología para abordar desafíos en el ámbito urbano, de gestión de la ciudad y relativos a la calidad de vida de las personas.
Asimismo, se busca mejorar el atractivo de Hong Kong para las empresas y los talentos globales, priorizando la sostenibilidad, la eficiencia y la seguridad de la ciudad.
Las ciudades sostenibles de Europa
La Unión Europea va a seleccionar 100 ciudades sostenibles entre las 386 candaturas presentadas. Los expertos independientes, que serán parte del jurado también aportarán asesoramiento personalizado para alcanzar unos objetivos predeterminados en el año 2030.
Las ciudad es que quieran optar a este proyecto tendrán que presentar un plan climático con inversiones que se considerará un contrato inteligente. Esto conlleva un certificado que servirá para desbloquear futuras partidas de financiación a cargo de fondos europeos.
Desde la Unión Europea se afirma que no se elijen las mejores ciudades o las ciudades con más posibilidades de alcanzar las neutralidad climática en 2030, sino que se han combinado municipios de vanguardia con ciudades menos preparadas. También, se han incluido municipios grandes, medianos y pequeños.
Las ciudades tienen las herramientas para hacer la movilidad urbana e interurbana sana y sostenible. Un jemplo, sería proponer duplicar el tráfico ferroviario de alta velocidad y desarrollando infraestructura ciclista adicional en un plazo definido de 10 años.
El objetivo de alcanzar la neutralidad climatica en 2030
La Comisión Europea presentó una iniciativa para impulsar que 100 ciudades logren la neutralidad climática en 2030. Se trata de un proyecto dotado con 360 millones de euros en el que participan Barcelona, Madrid, Valencia, Valladolid, Vitoria, Sevilla y Zaragoza.
Las urbes recibirán financiación comunitaria para buscar caminos innovadores en áreas como la movilidad limpia, la eficiencia energética y la planificación urbana sostenible, informó la Comisión Europea.
El interés de Bruselas es acelerar la transición ecológica en las ciudades. La Unión Europea considera que las grandes poblaciones son responsables del 65 % del consumo energético, liberan el 70 % del dióxido de carbono y hospedan al 75 % de los europeos. Se estima que está cifra puede incrementarse hasta el 85 % en 2050.
El objetivo es que esas aglomeraciones urbanas alcancen a final de la década la neutralidad climática, es decir, emitir sólo el CO2 que el territorio local pueda reabsorber. Para ello, se debe priorizar la reducción de emisiones y con un máximo de un 20 % de gases capturados.
La selección incluye a casi todas las capitales de los países de la Unión Europea. También, están importantes ciudades como Múnich, Kranj, Pécs, Liberec, Aarhus, Tesalónica,Oporto, Amberes, Cork, La Haya, Malmo, Burdeos, Florencia o Parma. Otros paises asociados también se incluyen por ejemplo: Reino Unido, Turquía, Albania, Israel, Islandia, Noruega y Montenegro, Bosnia y Herzegóvina.
Crear un modelo de ciudades sostenibles replicables
Bruselas espera que las soluciones que genere el experimento se puedan exportar para que el resto de ciudades de la UE también sean climáticamente neutras a mitad de siglo, respetando así la obligación adquirida por el bloque comunitario.
«La transición verde se está abriendo camino en toda Europa ahora mismo. Pero siempre existe la necesidad de pioneros, que se fijen a sí mismos metas más altas. Estas ciudades nos están mostrando el camino hacia un futuro más saludable», declaró la presidenta de la Comisión Europea, Urusula von der Leyen.






