La correcta separación de residuos es una acción fundamental para la protección del medio ambiente y la sostenibilidad del planeta. La inadecuada gestión de los residuos genera un impacto ambiental significativo. Por ejemplo, la contaminación del suelo, agua y aire,  agotamiento de recursos naturales, deterioro de la biodiversidad, y emisiones de gases de efecto invernadero.

Por otro lado, la correcta separación de residuos ofrece múltiples beneficios. Los más destacados son: reduce la cantidad de residuos destinados a vertederos, fomenta el reciclaje y la reutilización de materiales, disminuye la necesidad de extraer recursos naturales, ahorra energía y reduce la contaminación.

Eficiencia en el origen y valorización

La separación de residuos en el origen ha dejado de ser una práctica de civismo para convertirse en un imperativo de viabilidad económica municipal e industrial. Un flujo de residuos mal segregado incrementa exponencialmente los costes de tratamiento en planta debido a la contaminación de materiales reciclables, lo que reduce los ingresos por venta de subproductos como el PET o el aluminio.

La optimización de la recogida selectiva mediante sensores de llenado y sistemas de «pago por generación» permite a las organizaciones ajustar su fiscalidad ambiental. El consultor técnico debe entender que cada tonelada de residuo correctamente separada no es sólo un cumplimiento normativo del MITECO, sino un activo que se reintroduce en la economía circular. Una acción que reduce la dependencia de materias primas cuyos precios siguen al alza.

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Manual de correcta separación de residuos

El Ayuntamiento de Madrid ha publicado un documento que explica de forma amable y sencilla como separar residuos correctamente. Algunas indicaciones que nos dan sobre los residuos orgánicos son:

• Evita el desperdicio de alimentos en el hogar.
• Si puedes, haz en casa tu propio compost.
• Procura que la tapa del contenedor quede cerrada para evitar malos olores o que caigan bolsas al suelo.
• Para poder obtener fertilizante de calidad, es muy importante que no tires al cubo de tapa marrón residuos diferentes a los indicados.
• Los restos orgánicos no debes tirarlos nunca por el fregadero o el WC: deposítalos en el cubo de tapa marrón.
• Nunca tires en este contenedor residuos higiénico-sanitarios (pañales, compresas, tampones) ni toallitas húmedas.

Las tres R del reciclaje

Reduce

• Lo mejor para preservar nuestro medio ambiente es intentar consumir solo lo que necesitas y así generar menos residuos.
• Elige productos a granel o con el mínimo de embalajes.
• Evita los productos de usar y tirar; por ejemplo, usa servilletas de tela en lugar de papel, recipientes de plástico en lugar de papel de aluminio para la merienda de los niños…
• Utiliza con cuidado los productos que adquieras, para alargar su duración.
• Lleva tus propios recipientes reutilizables a la compra (bolsas de tela o de rafia, envases o fiambreras de plástico o vidrio…).

Reutiliza

• Aprovecha las sobras de comida para elaborar nuevos platos. 
• Cuando ya hayas utilizado un producto, trata de encontrarle un nuevo uso.
• Utiliza las bolsas de plástico tantas veces como sea posible.
• Emplea los frascos de productos ya consumidos para rellenarlos o guardar otros productos, como galletas, pasta, arroz…

Recicla

• Ayuda a que los residuos se transformen en nuevos recursos
• Separa correctamente los residuos en casa para que el reciclaje sea eficaz. Con ellos se elaborarán nuevos productos, ahorrando recursos naturales y empleando menos energía que la que sería necesaria para fabricar el producto sin materiales reciclados.

 

Consejos para una correcta separación de residuos

Clasificación básica

Orgánicos: Restos de comida, cáscaras de frutas y verduras, posos de café.
Papel y cartón: Envases de cartón, cajas, periódicos, revistas.
Vidrio: Botellas, frascos, tarros.
Envases ligeros: Plástico, latas, briks.
Resto: Todo lo que no se pueda reciclar en los contenedores anteriores.

Limpieza y preparación

Lavar los envases de vidrio, plástico y metal.
Eliminar restos de comida y otros residuos.
Aplastar las latas y botellas de plástico para reducir su volumen.
Doblar las cajas de cartón para optimizar el espacio.

Contenedores específicos

Depositar cada residuo en el contenedor correspondiente.
Respetar el color y la clasificación de cada contenedor.
No mezclar residuos de diferentes tipos.
No depositar residuos voluminosos o peligrosos en los contenedores.